
La información y la manera en que nos llega es clave para el control y el entendimiento del VIH/SIDA.
La desinformación o las perspectivas tendenciosas provocan miedo, angustia y falsas esperanzas. Debemos tener cuidado cuando leamos, escuchemos o veamos informaciones sobre el VIH/SIDA especialmente en los medios de comunicación, en la visita al médico, en nuestro centro escolar o entre amigos. La información aquí intenta ser variada pero eficaz y defendible. Los documentos del VIH/SIDA se tratan siempre de cosas provisionales, que refleja el nivel al que hemos llegado hasta ahora en el conocimiento del síndrome de inmunodeficiencia humana, sus consecuencias, y la manera de tratarlo. Nuevos descubrimientos y nuevos fármacos pueden hacerse públicos en un cierto plazo, y hacer obsoleta buena parte de este trabajo. Los campos de la inmunología y la virología están expandiendo con nuevos descubrimientos cada día, y es nuestra responsabilidad de estar al día con dichos descubrimientos. Es mucha faena, a veces demasiado, pero esta página web intenta ser coherente en ayudarte encontrar lo más nuevo y comprensible en el tiempo más corto posible. Vamos a tratar primordialmente de tratamientos y enfermería, tanto del lado político como del humano.
Nunca leas algo y te quedes contento. Contrasta, busca otras opiniones, otras voces. Como el VIH en un ámbito constante de flujo, siempre tenemos que buscar otras fuentes, por eso tenemos un listado largo y tal vez complicado de “links”, donde puedes ir a leer más y buscar más.
Los primeros casos de SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) salió a la luz en 1981, pero el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) no fue identificado como el organismo causante hasta dos años después por investigadores franceses y estadounidenses. Desde que fue identificado el SIDA por primera vez, la epidemia global sigue irreductible. Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud demuestran que hay actualmente unos 30,6 millones de personas en el mundo que viven con VIH/SIDA y desde el inicio de la epidemia se estima que 11,7 millones han muerto como consecuencia de la infección. En conjunto, se considera que se producen 16.000 nuevas infecciones cada día. Dos tercios de las personas que viven con VIH/SIDA se encuentran en el Africa Subsahariana (principalmente en el Este y Sur de Africa), con más de la mitad del tercio restante concentrado en Sudamérica y el Sur y Sureste de Asia.
Comparada con el resto del mundo, la incidencia del SIDA en el Mundo Occidental es relativamente baja. No obstante, en noviembre de 1997, la Organización Mundial de la Salud estimaba que 530.000 personas de la Europa Occidental y más de 860.000 personas en EE.UU. vivían con SIDA.
La infección por VIH es para siempre: no existen vacunas para prevenir la infección y una vez que la persona se infecta no hay cura. Sin embargo, se han realizado considerables avances en la terapia farmacológica en los últimos años y la generación actual de antirretrovirales, cuando se usan en combinación, ofrece una potente arma contra el VIH. El uso de una terapia antivírica agresiva ha demostrado en diversos estudios ser eficaz para reducir el virus en sangre hasta niveles indetectables. Se calcula que esta reducción de la carga viral evitará en gran medida el deterioro del sistema inmunológico de los pacientes infectados, con lo cual mejorará la calidad y las expectativas de vida de las personas que viven con sida. Futuros estudios clínicos determinarán si estas pautas de tratamiento supondrán un verdadero beneficio a largo plazo.
En los 19 años siguientes a los primeros casos diagnosticados de VIH se ha descubierto mucho sobre la biología, la estructura molecular y la patogénesis del VIH, lo que ha permitido el desarrollo de nuevas y mejoradas terapias antirretrovirales. Repasamos brevemente los hitos que marcaron la historia de la epidemia del VIH/SIDA y de la terapia antirretroviral y ofrecemos la secuencia de ensayos clínicos que han causado un mayor impacto en la estrategia antirretroviral. Al final se ofrece una sinopsis de unos ensayos clínicos fundamentales.
Hitos en la historia de la pandemia del VIH/SIDA, en la historia de la terapia antirretroviral, y en la reacción pública
Puede haber causado una resistencia viral para muchas de estas personas, pero antes del corriente actual cuando se entiende mejor la patogénesis, era la única esperanza.
Además, se han iniciado importantes ensayos con terapias basadas en la inmunidad para demostrar la teoría que las terapias antivirales de alta potencia (HAART) + las terapias basadas en la inmunidad pueden convertirse en un doble ataque frontal (por un lado, porque debilitan el virus y, por la otra, porqué sostienen el sistema inmunológico).
La lipodistrofía, la redistribución y, probablemente, la pérdida simultánea de grasa en diferentes partes del cuerpo aún no están bien definidas, ni mucho menos resueltas.
Al final del año 2000, existe una formulación (Trizivir) con tres drogas en una cápsula que, en muchos aspectos, puede hacer más fácil la adhesión, aunque el número de pastillas sólo es uno de los aspectos que concurren en la adhrencia de manera sostenida a un régimen de medicación.
Independientemente de la resistencia que presente un paciente respecto a una droga, llega un punto en el cual la cantidad de droga vence esta resistencia. Este tema todavía debe de comprobarse en la vida real y, aunque se llegara a verificar, después sería necesario contrastarlo con las toxicidades. Un estudio realizado en Barcelona demuestra que existe un 60% de fracasos a los seis meses a causa de los efectos secundarios.
una, para que el paciente pueda disponer de un cierto tiempo para recuperarse un poco de los efectos secundarios; la otra, para probar de estimular su sistema inmunológico para que empiece a reconocer el VIH y construya una respuesta, con una reanuadación del tratamiento cuando sea necesario. Actualmente estos estudios están en curso.
A menudo, esto obliga al paciente a recibir asistencia médica especial, especialmente al empezar terapias específicas, por razones de hipersensibilidad, o también por un amplio abanico de problemas gastrointestinales.
Algunos miembros del Ministerio de Salud ruso hicieron sonar las alarmas ya en marzo de 2001, llamando la atención sobre el alarmante aumento en la transmisión de la enfermedad y pronosticando una crisis sanitaria que afectará a toda Rusia. Esta situación se ha visto confirmada en una declaración efectuada por UNAIDS en el Día Mundial del SIDA, declaración que arrojaba una cifra oficial cercana a los 150.000 contagios en 2001 y una cifra real estimada en 1.000.000. Aunque en la vecina Ucrania las cifras son menores, el índice de transmisión en la población total se encuentra en el 1 %, que es inferior al de muchas naciones africanas (donde ronda el 10 %), pero en todo caso un verdadero desastre para un sistema de atención sanitaria que ya está sobrecargado (www.unaids.org/epidemic_update/report_dec01/index.html, y haga «clic» en «Spanish»).
En Rusia, que cuenta con 150.000 nuevos afectados por el VIH, sólo 500 personas reciben un tratamiento combinado, cuando, de hecho, de toda la FEI, ¡es en Rusia donde hay mayores posibilidades de recibir tratamiento! Más cerca de Europa Occidental, países como Polonia y Hungría registran una tendencia más estable tanto en la transmisión como en el acceso a los tratamientos, aunque debido a la falta de grupos de apoyo a la población afectada por el VIH, es posible que también en estos países exista una epidemia encubierta.
En un hospital de Madrid donde se ha hecho un estudio cronológico de las muertes por SIDA, se registró un índice de aumento creciente hasta 1996. A continuación, este índice se redujo a la mitad hasta quedar en las 20 muertes por año que se registran en la actualidad (ECCATH [Conferencia Europea sobre Aspectos Clínicos y Tratamientos del VIH], 2001, Atenas).
Volviendo al caso de España —cuya situación puede reflejar la del resto de Europa—, la transmisión del VIH no ha descendido, lo que significa que cada día, aunque se producen menos muertes por SIDA, hay más personas infectadas por el virus. Es decir, cada día aumenta el número de personas que vive (o aprende a vivir) gracias a los tratamientos (también ECCATH, Atenas).
Lopinavir es muy potente y, al parecer, actúa sobre una población muy numerosa, pero un medicamento tan potente ocasiona muchas complicaciones. Algunos han optado por no aplicar este medicamento por la sencilla razón de que, con los efectos adversos que ya se han registrado, no parece el mejor medio para tratar a muchas personas (www.projint.org/spanish/fs/lopinavirsp.html).
Resulta muy cómodo (una píldora al día, aunque, por supuesto, en combinación con al menos otros dos medicamentos anti VIH), y todavía no se le han prescrito efectos secundarios. Por el momento, además, no presenta ningún aspecto peligroso o preocupante (www.aidsinfonet.org/428e-tenofovir.html).
La idea es que puede restaurar la cantidad de células CD4, recuperando con ello el nivel del propio sistema inmunológico. Lógicamente, sus efectos son mayores cuanto mayor sea el número de células T del individuo (mientras todavía conserven memoria), pero también ha obtenido buenos resultados en los casos en que la enfermedad está más avanzada —aunque los efectos secundarios son más difíciles de soportar cuanto mayor sea la inmunodepresión—. Este medicamento ha sido estudiado en dos grandes grupos de pacientes y los resultados definitivos no se conocerán antes de 2004 (www.aidsinfonyc.org/network/simple/iltwo.html).
No se conocen sus efectos a largo plazo y no se pueden extraer conclusiones definitivas. Es posible que sea aprobado a lo largo de 2003 (www.crha-health.ab.ca/clin/sac/Atazanavir.htm).
Es muy difícil de elaborar, utilizar, almacenar y comprar (es posible que cueste tanto como los otros tres componentes del régimen juntos). Todavía no se ha probado en muchos pacientes, pero los resultados obtenidos hasta ahora son cada vez menos esperanzadores. Al parecer, puede desarrollar resistencia muy rápidamente, tan rápidamente como cualquier medicamento en un entorno de monoterapia (en pacientes avanzados, cuyos virus ya muestren resistencia a otros medicamentos). Se inyecta dos veces al día (www.aidsinfonet.org/403e-new-drugs.html#anchor101199).
Com a vacuna terapèutica no funcionava i els seus patrocinadors es van esforçar molt a intentar amagar les dades oficials. Circulen rumors que encara s’estudia a Espanya, però no s’han confirmat (199.105.91.6/treatment/drug/ID294.asp).
También hay estudios en fase temprana de muchas otras clases conocidas. Aunque muchos laboratorios que investigan el VIH amenazan continuamente con abandonar «el terreno del SIDA», al menos dos nuevas y grandes empresas se incorporarán al estudio de este problema en 2002.
En muchos casos, hay pacientes que sufren efectos adversos simplemente porque están tomando el medicamento en cantidades excesivas. Mediante una reducción de la dosis, estos pacientes pueden continuar el tratamiento con resultados más benignos. Y aquellos que toman muy poco (por tamaño y/o otras razones metabólicas), pueden ver aumentadas las dosis con el fin de mantener el umbral terapéutico que el medicamento necesita para vencer la resistencia del virus (liv-ac.uk/Pharmacology/research_hiv.htm).
Gran parte de la expectación (como siempre) se centra en que sea un gran paso adelante no sólo como fuente de información, sino como foro donde personas de todas las comunidades del mundo puedan reunirse para hablar y dialogar cara a cara (www.aids2002.com).
La disfunción eréctil se ha convertido en una complicación importante (www.eatg.org/eatn/10_05/en/indice.html). En términos de frecuencia, la depresión puede estar entre los problemas más preocupantes (www.aidsmeds.com). Y esto se suma a las demás complicaciones observadas hasta ahora en los tratamientos: lipodistrofia (www.projinform.org/fs), toxicidad mitocondrial, acidósis láctica, complicaciones gastrointestinales, neuropatías, etc. (www.thebody.com/treat).
Debido a ello, es muy probable que nunca resulten muy rentables económicamente, de manera que no se desarrollan. EMEA está tratando de que estos productos se legalicen con menos aportación económica de sus patrocinadores. Asimismo, en este comité habrá una persona perteneciente a la enfermedad afectada que podrá aportar una perspectiva muy valiosa (pharmacos.eudra.org/F2/orphanmp/index.htm).
Algo que no permitirían (y algunos empleados ministeriales han perdido su empleo [por este motivo]) sería un experimento sobre la importancia de utilizar marihuana como herramienta anti-náusea y de control de peso (www.msc.es/agemed/Princip.htm). Quizás en el próximo siglo...
La cuestión es que, hasta hoy, estos trasplantes no se han llevado a cabo. Uno de los motivos aducidos es que la lista de espera es muy larga. Otra razón, añaden, son las dudas expresadas por los cirujanos (www.msc.es/ont/esp/home.htm).
No será publicidad, como en Estados Unidos, pero puede ser el medio de que las personas tengan más información. Todavía se está debatiendo cómo y cuándo llevarlo a cabo (pharmacos.eudra.org/F2/eudralex/vol-1/pdfs-es/920028es.pdf).
Si no se trata, la enfermedad causada por el VIH tiene una tasa de letalidad cercana al 100%. En el año 2002, las nuevas infecciones producidas por el VIH ascendieron a 5 millones, 4.2 millones se habían producido en adultos, de ellos 2 millones son mujeres, y 800.000 menores de 15 años. Por último, la epidemia se cobró durante este año más de 3 millones de vidas, de las que 2.5 millones correspondieron a adultos, de ellas 1.2 millones eran mujeres, y el resto, 610.000, eran jóvenes menores de 15 años. Así, el número estimado de adultos y niños que vivían con el VIH/SIDA a final del 2002 ascendía a un total de 42 millones.
Es decir, más de 45 millones de mujeres habrán desaparecido en los próximos 18 años por causa del VIH, lo cual constituirá un verdadero cataclismo generacional en algunas regiones como África, en donde se producirán la mayor parte de estas muertes.
De acuerdo con el informe titulado “Resumen mundial de la epidemia de VIH/SIDA. Diciembre de 2002”, la epidemia de VIH/SIDA está contribuyendo a agravar la hambruna cada vez más mortífera en África austral. Según dicho informe, la hambruna que padece esta región del continente africano es un claro ejemplo de cómo el impacto del VIH/SIDA va más allá de la pérdida de vidas y de los costos de la atención de salud asociados con la enfermedad. Actualmente hay más de 14 millones de personas que corren riesgo de inanición en Lesotho, Malawi, Mozambique, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe. Esas seis sociedades se están enfrentando con graves epidemias de SIDA.
Además, ha habido una rápida propagación en nuevas zonas. La epidemia de VIH/SIDA de crecimiento más rápido en el mundo es la que afecta Europa oriental y las repúblicas de Asia central. En 2002, se produjeron unas 250.000 nuevas infecciones estimadas en esta región, que pasó a sumar un total de 1,2 millones de personas con el VIH/SIDA. En algunos países, el crecimiento de la epidemia es alarmante; en Uzbekistán, por ejemplo, se notificaron casi tantas nuevas infecciones en los seis primeros meses de 2002 que en toda la década anterior. A su vez, algunos países de Asia y el Pacífico, incluidos China, Indonesia y Papua Nueva Guinea, también pueden afrontar enormes crecimientos en sus epidemias. De hecho, en Pekín se reconocía, a finales de 2002, que el número de seropositivos había crecido un 16,7% en sólo seis meses. En Asia y el Pacífico hay más de 7 millones de infectados por el virus y se detectan un millón de nuevos casos al año debido al comercio sexual, las relaciones sexuales sin protección y la drogadicción. El consumo de drogas intravenosas es el principal modo de transmisión del VIH en Europa oriental, así como en diversos países de Asia, Oriente Medio y África del Norte.
En este país las tasas de infección entre la población usuaria de drogas por vía parenteral se está disparando, de manera que ese modo de transmisión podría ser responsable de más del 80% de las infecciones por el VIH que se produzcan en ese país en el año 2003.En Oriente Medio y África del Norte el avance de la enfermedad es lento y progresivo, mientras que en los países de Europa del Este y Asia Central las cifras de afectados aumentan con rapidez. Los habitantes de América Latina y el Caribe también se encuentran entre los más afectados, con casi 2 millones de personas con VIH/SIDA, y en algunos países es la principal causa de mortalidad. En los casos de Haití y las Bahamas, las tasas de prevalencia del VIH en adultos supera el 6 y el 3,5 % respectivamente.
“La prevalencia del VIH sigue en aumento en estos países debido a la eficacia de la terapia antirretroviral, que consigue mejorar la supervivencia y calidad de vida de los enfermos”. Sin embargo, deben impulsarse los programas de prevención, ya que las relaciones heterosexuales sin protección parecen haber desbancado al uso de jeringuillas contaminadas como principal medio de transmisión. Otros datos preocupantes son los que se refieren a la concentración de casos en la población marginada de los países desarrollados y a la incidencia entre los jóvenes, ya que el 50% de las infecciones se producen en personas de entre 15 y 25 años.
Así pues, el ritmo en la disminución de nuevos casos de SIDA que venía observándose a partir de la incorporación de los tratamientos antirretrovirales en nuestro país, parece haberse detenido. Si bien desde 1996 hasta 2001 se produjo un importante descenso en la incidencia de casos que se redujo más de un 60%, en el 2002, la estabilidad y el leve aumento registrado parece sugerir que la propensión al continuo descenso de nuevos casos no se va a mantener en el tiempo. Por otro lado, es cierto, que la llamada era “haart” ha supuesto un aumento en la esperanza y calidad de vida de las personas infectadas que reciben tratamiento antirretrovírico. Alrededor de 150.000 hombres y mujeres viven en nuestro país siendo portadores del VIH.
Los datos nos muestran cómo en el año 2002 los casos que contrajeron infección por relaciones heterosexuales no protegidas ascendían al 27%, adquiriendo la mujer un papel de especial relevancia, ya que representa el 44% de los casos. Asimismo, las prácticas sexuales de exposición al VIH entre varones representaban el 13% de todos los casos. Señalemos también el dato de que las personas con SIDA procedentes de distintas partes del mundo registradas en nuestro país han aumentado hasta llegar al 10% en el año 2002. Otro factor importante a corregir, se relaciona con la proporción de casos de SIDA en personas que no conocían su infección por el VIH, y que en 2002 siguió aumentando hasta llegar al 38%. Este porcentaje alcanza el 65% entre los casos de SIDA en personas que se infectaron por vía heterosexual.
Un significante y alarmante reporte en los diez millones de personas en el mundo entero infectadas con SIDA sin esperanza alguna de obtener tratamiento anti VIH prevaleció durante la conferencia. Activistas e investigadores acordaron que el detener la epidemia del SIDA depende mas que nada del apoyo de los políticos y de los fondos monetarios disponibles. Investigadores presentaron pruebas de que su trabajo esta mejorando nuestro entendimiento del virus del VIH, guiándonos a encontrar mejores estrategias de tratamiento. Hubo también algunos alentadores resultados en personas quienes ya estaban en combinación de medicinas anti-VIH (HAART), y en personas esperando en empezar tratamiento anti-VIH. Más información surgió con respecto a la utilidad de para el tratamiento anti-VIH bajo ciertas condiciones por un planeado periodo de tiempo, el cual es llamado Tratamiento Interrumpido Estructurado ( “vacaciones terapéuticas”). Estudios tras estudios demostraron que aun medicinas que son toleradas pueden causar de moderados a severos efectos secundarios a largo plazo. El daño causado al hígado debido a los tratamientos anti-VIH llamó mucho la atención. Un estudio concluyó en que personas infectadas con VIH y Hepatitis C, son más propensas a morir por causa de problemas de hígado causados por los medicamentos anti-VIH que por la misma infección de hepatitis C.
Cada vez es mayor la presencia activa de las mujeres en la lucha contra el VIH tanto en el ámbito local como internacional y también con más frecuencia reclaman una atención mayor y más específica hacia los temas que les atañen. Pero esto no se vio reflejado en el contenido del programa oficial de la conferencia sino en las actividades satélite promocionadas por asociaciones internacionales de mujeres que no se resignan a ver estos temas relegados al olvido.
En referencia a la progresión a SIDA, se presentaron algunos estudios que confirmaban resultados previos en los que se mostraba que, a iguales niveles de carga viral, no existía ninguna diferencia entre hombres y mujeres en cuanto a la evolución de la infección, tanto en condiciones de tratamiento como en el curso natural de la infección. Otro tema importante en el que se obtuvieron datos específicos sobre mujeres fue en la respuesta ante el tratamiento. En un estudio en pacientes naive a tratamiento se observó una mejor respuesta inmunológica en mujeres, y en el ensayo Atlantic no se produjeron diferencias entre ambos sexos en cuanto a la respuesta virológica a TARGA y a toxicidad. En cambio, sí se encontraron diferencias en cuanto a alteraciones analíticas, sobre todo de toxicidad hepática (menor en mujeres que en hombres). Por último, se presentaron muy pocos estudios sobre efectos secundarios específicos de mujeres, por ello, quedó claro que, es preciso realizar más investigación diferenciada por sexo que permita un análisis más adecuado de la situación.
Muchas personas que viven con VIH y notables Organizaciones No Gubernamentales abrieron el fuego al liderar la protesta, democrática y pacífica, frente al gobierno español en la sesión de apertura. Estas protestas venían motivadas por la frustración y rabia acumuladas, que se agravaron con la lamentable política de visados aplicada a los participantes de la conferencia. Añadieron también, que las expectativas creadas respecto a los compromisos de los países industrializados para aliviar la dramática situación del SIDA en los países en desarrollo se habían visto frustradas por completo, ya que no hubo ningún nuevo compromiso, y los que hubo, muy discretos, no se estaban cumpliendo.
Para alcanzar este objetivo, en mayo de 2000 Naciones Unidas llegó a un acuerdo con cinco empresas farmacéuticas con el fin de establecer precios que se adapten a la capacidad adquisitiva de cada país. Esto ha hecho que en 2002, 19 países africanos, caribeños y latinoamericanos tengan acceso a fármacos más económicos.
La coalición se creó en un momento de crisis y oportunidad al mismo tiempo. En los países más afectados, más de la tercera parte de la población adulta está ahora infectada por el VIH. Aunque el número de personas que recibe tratamiento antirretrovírico ha aumentado en casi dos tercios en el África subsahariana en 2002, sólo el 1% de los 4,1 millones de personas que viven con el VIH/SIDA en la región y necesitan tratamiento tienen en este momento acceso a medicamentos antirretrovíricos. Sin embargo, hay un compromiso cada vez mayor de proporcionar acceso a esos medicamentos a través del sector público en África y en otros lugares. Bostwana, Costa Rica, Cuba, Nigeria, Senegal y Tailandia han fijado recientemente (2002) objetivos de tratamiento ambiciosos, y muchos países han reducido los impuestos a la importación y los aranceles sobre los medicamentos y artículos relacionados con el VIH.
Esto incluye avances sobre el T-20 (que en la actualidad se denomina enfurtiva o Fuzeon) y atazanavir, dos medicamentos que probablemente serán aprobados en el 2003. Otro nuevo medicamento que probablemente será aprobado es el FTC (Coviracil), un pariente cercano del 3TC (lamivudina, Epivir). También se divulgó información de importancia sobre el Tenofovir (Viread), un medicamento aprobado por la FDA a finales del año 2001. De igual importancia resultaron las nuevas observaciones sobre algunos medicamentos más antiguos, especialmente la combinación de ddI y d4T.
El T-20 detiene el VIH antes de unirse e infectar otra célula, evitando así la producción de más células infectadas de VIH. Este fármaco ataca el VIH a un diferente nivel de infección, mejor que cualquier otro medicamento existente. Al tener un nuevo modo de acción, T-20 se muestra activo frente a cepas virales que han desarrollado resistencias a la terapia existente, lo que lo convierte en un fármaco muy deseable para personas con multifracaso virológico y pocas opciones de tratamiento.
La principal limitación de la enfurtiva es que no puede administrarse en pastillas, y por lo tanto debe tomarse por inyección dos veces al día. El principal efecto secundario de la enfurtiva es una reacción en la zona de la inyección, que afecta prácticamente todas las personas que lo toman. En los principales estudios presentados a la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos), la enfurtiva se administró a personas que ya habían desarrollado resistencia a las tres clases de medicamentos existentes y que necesitaban una terapia de “rescate”. Es casi seguro que el elevado precio previsto para Fuzeon, limitará su uso sólo a las personas para quienes han fracasado las demás alternativas. La fecha prevista de aprobación de la enfurtiva es marzo de 2003.
Se prevé que la FDA lo aprobará a principios de 2003, y actualmente (2002) está disponible en un programa grande de acceso ampliado. Lo más importante es que se trata del primer inhibidor de la proteasa que no parece causar efectos potencialmente perjudiciales en los niveles de colesterol y triglicéridos, lo cual probablemente reduce los riesgos de redistribución de grasa, problemas relacionados con el colesterol (incluyendo afecciones al hígado) que se han observado con otros medicamentos de esta clase. Esto, y el hecho de que se administre una vez al día, hacen que atazanavir ofrezca claras ventajas en comparación con los demás inhibidores de la proteasa.
La característica que lo distingue claramente del 3TC es que está diseñado para tomarse una vez al día y, además, retarda el desarrollo de resistencia respecto al 3TC.
A diferencia de otros tests de detección de anticuerpos anti-VIH, este test puede guardarse a temperatura ambiente, no necesita equipamiento especializado, y está considerado para uso fuera del tradicional laboratorio o clínica. Ha sido demostrado que muchas de las personas que van a realizarse la prueba de anticuerpos anti-VIH a centros públicos, muchas veces no van a recoger el resultado de dichos análisis, con el nuevo Kit pretende evitarse este hecho, y que en pocos minutos la gente tenga un resultado de su estado sexológico inmediato.
También parece haberse asentado el potencial de las nuevas familias de fármacos, como los mencionados inhibidores de la fusión. En cualquier caso, la prevención, la educación y la información continúan siendo los pilares básicos contra el SIDA.
La enfermedad se ha cobrado ya más de 20 millones de vidas, desde que se identificaron los primeros casos de SIDA en 1981.
A pesar de los progresos, los actuales esfuerzos de prevención y atención son insuficientes. La epidemia mundial de SIDA no muestra signos de ceder.
Solamente durante el año 2003, 5 millones de personas se infectaron por el VIH y 3 millones fallecieron por causa del SIDA en todo el mundo. Se estima que al final del 2003 en todo el mundo había entre 34 y 46 millones de personas viviendo con el VIH.
Se calcula que aproximadamente se han producido 14.000 casos nuevos diarios de infección por el VIH en el 2003.
Las mujeres están cada vez más expuestas al riesgo de contraer la infección. Hasta diciembre de 2003, constituían cerca del 50% de todas las personas que vivían con el VIH en todo el mundo, y el 57% en África subsahariana. Las mujeres y las niñas también soportan la peor parte del impacto de la epidemia: son quienes tienen más probabilidades de atender a las personas enfermas de la familia, perder su trabajo, quedarse sin ingresos y abandonar la escuela como consecuencia de la enfermedad, así como de afrontar el estigma y la discriminación. Se necesitan abordar urgentemente los diversos factores que contribuyen a la vulnerabilidad y riesgo de la mujer, entre ellos, las desigualdades culturales y por razón de sexo, la violencia y la ignorancia.
También es importante destacar que los jóvenes de 15-24 años constituyen la mitad de todas las nuevas infecciones por el VIH en el mundo.
Esto es más manifiesto en China, Indonesia y Vietnam, donde se observan aumentos acusados en las infecciones por el VIH., donde, sólo durante el 2003, se produjeron 1,1 millones de nuevas infecciones, una cifra superior a la de cualquier año precedente, y se estima que en esta región hay 7,4 millones de personas que viven con el VIH. La epidemia de crecimiento rápido de Asia, una región con el 60% de la población mundial, tiene implicaciones de gran alcance mundial.
En Asia, la epidemia de VIH se mantiene principalmente concentrada entre los consumidores de drogas intravenosas, los varones que tienen relaciones sexuales con varones, los profesionales del sexo, sus clientes y sus parejas sexuales inmediatas.
Dejando aparte Sudáfrica, la India tiene el mayor número de personas infectadas por el VIH: se estima que en 2003 eran 5,1 millones. Sin embargo, el nivel de conocimiento acerca del virus y su transmisión sigue siendo escaso e incompleto, y preocupa el hecho de que muchos varones que tienen relaciones sexuales con varones puedan estar infectando a las mujeres con las que también tienen relaciones sexuales.
Dejando aparte Sudáfrica, la India tiene el mayor número de personas infectadas por el VIH: se estima que en 2003 eran 5,1 millones. Sin embargo, el nivel de conocimiento acerca del virus y su transmisión sigue siendo escaso e incompleto, y preocupa el hecho de que muchos varones que tienen relaciones sexuales con varones puedan estar infectando a las mujeres con las que también tienen relaciones sexuales.
Aparentemente se está produciendo una estabilización en las tasas de prevalencia del VIH, pero esto se debe principalmente a un aumento en las defunciones por SIDA y a un crecimiento continuo en las nuevas infecciones. La prevalencia continúa aumentando en algunos países como Madagascar y Swazilandia, mientras que en otros como Uganda está descendiendo en el conjunto del país.
En África subsahariana, cuya población constituye algo más del 10% de la población mundial, vivie cerca de las dos terceras partes de todas las personas que tienen el VIH. En 2003, se infectaron unos 3 millones de personas, mientras que fallecieron por SIDA otros 2,2 millones, eso es, el 75% de los tres millones de defunciones por SIDA ocurridas en el mundo el mismo año.
En seis países, la prevalencia del VIH en adultos es inferior al 2%, mientras que en otros seis está por encima del 20%. Los siete países de África meridional presentan niveles de prevalencia del VIH superiores al 17%, con tasas para Botswana y Swazilandia por encima del 35%. En África occidental la prevalencia del VIH es mucho más baja; ningún país de esa región tiene una prevalencia superior al 10%, y en su mayoría esa tasa oscila entre el 1% y el 5%. La prevalencia en adultos en los países de África central y oriental se sitúa entre las correspondientes a las zonas occidental y meridional del continente, con valores entre el 4& y el 13%.
En el 2003, en África subsahariana por término medio hay 13 mujeres VIH-positivas por cada 10 varones VIH-positivos, en contraposición a 12 mujeres infectadas por cada 10 varones infectados en 2002. La diferencia en los niveles de infección entre varones y mujeres es aún más notable en el caso de los jóvenes de 15-24 años.
En esa región, la vigilancia sistemática de la epidemia no está bien desarrollada, en particular entre los grupos de alto riesgo como los consumidores de drogas intravenosas. No obstante, en la mayor parte de la región la infección por el VIH se concentra en ese grupo. También preocupa el hecho de que el virus se pueda estar propagando silenciosamente entre los varones que tienen relaciones sexuales entre ellos, ya que en muchos lugares tales prácticas están ampliamente condenadas y son ilegales.
En 2003, había cerca de 1,3 millones de personas que viven con el VIH, en comparación con aproximadamente 160.000 en 1995. Es especialmente llamativo que el 80% de esas personas no llega a los 30 años de edad. Estonia, Letonia y la Federación de Rusia son los países más afectados, pero el VIH sigue propagándose también en Belarús, Kazajstán y Moldova. La fuerza impulsora más importante de la epidemia en esta región es el consumo de drogas intravenosas. No obstante, en algunos países la transmisión sexual es cada vez más común, en particular entre los consumidores de drogas intravenosas y sus parejas.
La Federación de Rusia sigue siendo uno de los países más afectados de la región. Las mujeres representan una parte creciente de los nuevos casos de VIH diagnosticados: de uno de cada cuatro casos en 2001 a uno de cada tres en 2003.
La epidemia está concentrada entre las poblaciones en alto riesgo de infección por el VIH, es decir, consumidores de drogas intravenosas y varones que tienen relaciones sexuales con varones.
En la región, alrededor de 430.000 personas están viviendo con el VIH.
La epidemia del Caribe es principalmente heterosexual, y en muchas partes está concentrada entre los trabajadores sexuales. El país más afectado es Haití, con una prevalencia nacional de alrededor del 5,6%, la más elevada fiera de África.
A diferencia de la situación en otras regiones, la gran mayoría de las personas que viven con el VIH en estos países y necesitan terapia antirretrovírica tienen acceso a ella, y en consecuencia se mantienen con buena salud y sobreviven durante más tiempo que las personas infectadas de otras partes.
Aunque los casos continúan disminuyendo, en los últimos años el descenso es más suave, observándose una tendencia a la estabilización.
Se observa un ligero aumento en el número de casos estimados en 2003 entre hombres que contrajeron la infección por prácticas homosexuales de riesgo (8,2%), mientras los contraídos por prácticas heterosexuales de riesgo descienden ligeramente (3,6%) y los estimados entre usuarios de drogas por vía parenteral (UDVP) descienden un 9,5%.
El diagnóstico precoz de la infección VIH y el tratamiento de las personas infectadas son las intervenciones que tienen mayor impacto en la incidencia de sida. Tras la introducción de los tratamientos antirretrovirales de alta eficacia en 1996, se produjo un rápido descenso en la incidencia de casos de sida, disminuyendo un 64% en 5 años. Aunque la tendencia es favorable, los niveles de incidencia de sida en España siguen siendo elevados en comparación con otros países europeos. Para mantener el descenso es necesario potenciar las intervenciones destinadas a promover la prueba del VIH y el diagnóstico precoz de la infección en personas que hayan tenido prácticas de riesgo.
La edad media al diagnóstico de sida ha ascendido a 40 años. La proporción de casos pediátricos (menores de 13 años) se sitúa en el 0,3%. En torno a la mitad de las personas que han desarrollado sida en 2003 contrajeron la infección por compartir material de inyección para la administración parenteral de drogas (49%), lo que afectó al 50,5% de los hombres y al 43% de las mujeres.
La tercera vía de transmisión más frecuente han sido las relaciones sexuales no protegidas entre hombres, que supone el 15,1% de todos los casos y el 18,9% de los que afectan a hombres.
Esta proporción es aún más alta (64,8%) en los casos diagnosticados en hombres que tuvieron relaciones sexuales de riesgo con otros hombres y en personas que se infectaron por relaciones heterosexuales no protegidas (58,4%).
La mayor parte de ellos (80%) procedentes de África y Latinoamérica.
En aquellos primeros días de la epidemia, las personas por lo general vivían solamente de seis meses a un año después de haber recibido el diagnóstico. Bajo este panorama tan desolador, la gente se conformaba con el desarrollo de los primeros medicamentos que habrían de prolongar la vida durante otros seis meses.
Pero pronto se empezó a rumorear acerca de la dificultad que presentaba tomar estas terapias –éste consta de seis pastillas al día, éste no se puede tomar con comidas, éste debe tomarse con alimentos, y éstos nunca pueden tomarse al mismo tiempo.
Otros medicamentos vienen en camino, incluyendo una nueva clase denominada “inhibidores de la entrada”.
También pronto tendremos estrategias contra el VIH completamente nuevas como la RNAi. Se esperan una serie de innovadoras herramientas de evaluación como el monitoreo terapéutico de la salud.
Sólo el 7% de las personas que necesitan tratamiento antirretrovírico en los países de ingresos bajos y medios tienen acceso a estos medicamentos, es decir, 400.000 personas al final de 2003. Estos programas deben ser sostenibles para impedir el desarrollo de cepas farmacorresistentes al virus.
se trata de inhibidores de uno de los receptores de quimiocines, llamado CCR5.
Por si el virus es capaz de ir más allá y entrar en la célula, también se están desarrollando inhibidores de la integrasa, como el V-165. Son moléculas que evitan que el material genético del virus se integre en el genoma de las células y que lo utilice para sus propias finalidades de réplica.
Esta molécula, con un diseño bioquímico muy preciso, se encarga de bloquear la cerradura (CD4) donde el virus tiene que poner la llave (gp120) para abrir otra de las puertas de entrada de la célula. Este proceso está ya en fase de experimentación en enfermos con resultados muy prometedores.
Ninguna de las presentaciones demostró su efectividad. Bien al contrario, varias presentaciones lo plantearon como una opción poco deseable, especialmente en pacientes evolucionados. Cabe remarcar que, incluso en los casos de interrupción del tratamiento en pacientes que fueron tratados precozmente justo después de la infección y que parecían el grupo que mejor podía beneficiarse de esta estrategia terapéutica, las esperanzas de conseguir un control a largo término de la replicación viral en ausencia de fármacos se disipan.
Queda, sin embargo, la opción de las interrupciones controladas del tratamiento con el objetivo de reducir toxicidades farmacológicas manteniendo el estado inmune del paciente, pero sin pretender el control viral.
Cabe citar que siguen los estudios de desarrollo de inmunidad contra el virus (vacuna), dejando claro que el diseño de nuevos anticuerpos para su uso en vacunas profilácticas o terapéuticas debería basarse en estructuras mucho más ajustadas a las dianas biológicas del VIH, ya que cuando el cuerpo humano consigue producir anticuerpos efectivos contra el virus, este ya ha mutado, lo que provoca que el sistema inmune tenga que volver a comenzar a producir nuevos anticuerpos, y así sucesivamente.
En 2004, el número total de personas que vivían con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) alcanzó su nivel más alto: se estima que entre 35,9 – 44,3 millones de personas estaban viviendo con el virus.
El numero de personas que viven con el VIH ha aumentado en todas las regiones en comparación con los dos años anteriores, y los mayores aumentos se han producido en las regiones de Asia oriental y central y Europa oriental .
El número de personas que vivían con el VIH en el Asia oriental creció cerca de un 50% entre 2002 y 2004, principalmente como consecuencia de la epidemia de rápido crecimiento que afecta a China.
En 2004, en Europa oriental y Asia central hubo un 40% más de personas viviendo con el VIH que en 2002. Gran parte de esta evolución se atribuye a la epidemia resurgente de Ucrania y al creciente número de personas que viven con el VIH en la Federación de Rusia.
África subsahariana sigue siendo con mucho la región más afectada, con 25,4 millones de personas viviendo con el VIH a final de 2004 en comparación con los 24,4 millones estimados en 2002.
Algo menos de las dos terceras partes (64%) de todas las personas que viven con el VIH corresponden a África subsahariana, así como más de las tres cuartas partes (76%) de todas las mujeres que viven con el VIH.
La prevalencia más o menos significa que siguen infectándose por el VIH y falleciendo como consecuencia del SIDA aproximadamente las mismas cantidades de personas. Además, las epidemias en África son diversas, tanto por lo que se refiere a su alcance como al ritmo con que evolucionan.
Por otro lado, la prevalencia del VIH en el Caribe es la segunda más alta del mundo. En cinco países, dicha tasa excede del 2%, mientras que el SIDA ha pasado a ser la principal causa de mortalidad entre los adultos de 15-44 años.
En lo que se refiere a la prevención, se necesitan programas que ayuden a impedir la propagación del VIH entre los grupos de población más vulnerable. Pero en muchos países, la insuficiencia de recursos y la falta de voluntad política y liderazgo siguen poniendo obstáculos a la lucha contra el SIDA, en particular en los lugares donde el VIH se ha afianzado entre los grupos de población marginados y estigmatizados, como las mujeres que tienen relaciones sexuales a cambio de dinero, los consumidores de drogas intravenosas y los varones que tienen relaciones sexuales con varones.
Las mujeres cada vez más afectadas
La epidemia de SIDA está afectando a un número cada vez mayor de mujeres y niñas. En todo el mundo, algo menos de la mitad de todas las personas que viven con el VIH son mujeres. A su vez, está afectando con mayor severidad a las mujeres en aquellos lugares donde las relaciones heterosexuales constituyen un modo predominante de transmisión del VIH, como en el caso de África subsahariana y el Caribe.
Las mujeres y las niñas constituyen casi el 57% de todas las mujeres infectadas por el VIH en África subsahariana, donde un asolador 76% de los jóvenes (de 15 a 24 años de edad) que viven con el VIH son muchachas.
Estas tendencias ponen de relieve graves diferencias en la respuesta al SIDA. Deben ampliarse los servicios que pueden proteger a las mujeres contra el VIH.
Una encuesta reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) puso de manifiesto que hasta el 50% de las mujeres jóvenes de los países con prevalencia elevada desconocían las cuestiones básicas obre el SIDA. No obstante, la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a la infección por el VIH no se debe simplemente a la ignorancia, sino también a su falta de emancipación generalizada. La mayor parte de las mujeres de todo el mundo se infectan por el VIH como consecuencia del comportamiento de alto riesgo de su pareja, sobre el cuál tienen poco o ningún control.
La situación apremiante de las mujeres y las niñas frente al SIDA destaca la necesidad de poner en práctica estrategias eficaces que aborden la interacción entre desigualdad –particularmente desigualdad en función del sexo- y VIH.
Por todo ello, a principios de 2004, ONUSIDA creó la Coalición sobre las mujeres y el SIDA para llamar la atención sobre los efectos del VIH y el SIDA en las mujeres y muchachas y para estimular una acción eficaz que permita reducir su impacto. La Coalición Mundial sobre las mujeres y el SIDA no es nueva organización, sino un movimiento de personas, redes y organizaciones apoyado por activistas, lideres, representantes gubernamentales, trabajadores comunitarios y personalidades famosas. Su trabajo se centra en siete áreas:
• Prevenir la infección por el VIH entre las muchachas adolescentes.
• Reducir la violencia contra las mujeres.
• Proteger los derechos de las mujeres y muchachas a la propiedad y a la sucesión.
• Asegurar un acceso en igualdad de condiciones de las mujeres y muchachas a la atención y tratamiento.
• Apoyar una mejor atención basada en la comunidad, con un interés especial en las mujeres y muchachas.
• Promover el acceso a nuevas opciones de prevención, incluidos los preservativos femeninos y los microbicidas.
• Apoyar los esfuerzos continuados hacia la educación universal para las muchachas.
Evolución de la epidemia en España
Según las notificaciones recibidas se estima que en 2004 se diagnosticaron en España 2.034 casos de SIDA, que en comparación con los 2.279 totales estimados en 2003, tras corregir los retrasos en la notificación, supone un 10,7% de descenso. Este descenso afecta principalmente a hombres, observándose una disminución del 13,6% respecto a 2003.
Entre 2003 y 2004 los casos diagnosticados en usuarios de drogas por vía parenteral (UDVP) descendieron un 13,6%, siendo el grupo más numeroso y el que mayores descensos ha registrado en los últimos años.
Los casos contraídos por relaciones heterosexuales no protegidas descendieron un 11% y los debidos a relaciones sexuales entre hombres disminuyeron un 6,8%.
La incidencia de transmisión madre-hijo desciende ligeramente, estimándose 3 casos en 2004.
Entre el grupo de infectados por transmisión sexual, más del 60% de los nuevos diagnósticos desconocían su condición de seropositivos al VIH, lo que implica que más de la mitad de los casos de enfermedad avanzada llevaban una década conviviendo con el virus sin haberse hecho la prueba del SIDA, sin haber iniciado ningún tipo de tratamiento.
La incidencia de SIDA es un buen indicador para valorar la frecuencia y evolución de estadios avanzados de la infección por VIH en la población. Por otro lado, constituye una pieza clave para evaluar la efectividad de los tratamientos y el diagnóstico precoz de la infección, que son las intervenciones que mayor impacto tienen en la evolución del SIDA. Los casos de SIDA no informan de la frecuencia de nuevas infecciones por VIH en la población, ni de su evolución reciente, pudiéndose dar el hecho de que aumenten las nuevas infecciones mientras los casos de SIDA sigan otra tendencia.
Desde la extensión de los nuevos tratamientos antirretrovirales en 1996, la incidencia de SIDA ha decrecido en España un 69,5%, con un importante descenso en el periodo 1997-1999 y otro más moderado a partir de 2000. Sin embargo, España sigue siendo uno de los países de mayor incidencia de SIDA en la Europa Occidental. Para mantener el descenso en los casos de SIDA es necesario potenciar las intervenciones destinadas a promover la prueba del VIH y el diagnóstico precoz de la infección en personas que hayan tenido prácticas de riesgo.
Las personas con SIDA en cuya notificación consta un país de origen distinto de España suponen un 13,6% de las notificaciones recibidas en el año 2004. La mayor parte de ellos procedentes de países en desarrollo de África y Latinoamérica.
La proporción de casos de SIDA en personas que no conocían su infección por el VIH ha alcanzado el 37,5% en 2004. Esta proporción es aún más alta en personas que se infectaron por relaciones sexuales no protegidas (60,8% en heterosexuales y 57,5% en relaciones homosexuales entre hombres).
XV CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE EL SIDA EN BANGKOK, 2004
Con 17 mil participantes de 160 países, se inició la décimo quinta Conferencia Internacional de SIDA en Bangkok, siendo la conferencia más grande hecha hasta este momento en aquel continente.
Se desarrolló bajo el lema “Acceso para Todos” queriendo enfatizar el acceso a tratamientos al tiempo que el acceso a la ciencia, la prevención y a los recursos para todas las personas.
La conferencia tuvo múltiples actividades en su agenda, distribuidas en varios programas: programa de liderazgo, programa comunitario, programa científico y programa para el desarrollo de actividades.
Durante la conferencia, el Ministro de Salud Pública tailandés hizo hincapié en que Asia aporta al año la cuarta parte de nuevas infecciones que ocurren en el mundo y que después de la región subsahariana, Asia es la segunda región más afectada del mundo.
En su compromiso, el gobierno tailandés, desde hace algunos años viene implementando políticas y acciones agresivas en prevención y atención. En lo que se refiere a atención, el gobierno esta produciendo directamente medicamentos genéricos antirretrovirales desde 1992 cuando comenzó con el AZT con el objeto de aumentar la cobertura y reducir los costos, ahora se producen varios antirretrovirales y los costos se han reducido dramáticamente.
El gobierno pretende con la producción de medicamentos genéricos dar respuestas a las necesidades de su país donde en este momento solamente el 5% de quienes viven con VIH reciben medicamentos, mejorando la facilidad en la adherencia, mayor cobertura y reducción de costos.
Además, la conferencia estuvo salpicada de constantes protestas de activistas comunitarios pidiendo acceso a tratamientos genéricos, cientos de personas desfilaron con pancartas donde se podían leer, entre otros, mensajes como “Mientras ustedes hablan nosotros morimos”, “acceso a tratamiento ya”,...
Así, Bangkok priorizó en sus objetivos la búsqueda por incluir en las agendas de los lideres y las acciones de los países, el urgente aumento de la cobertura en la atención y acceso a tratamientos. En este sentido, desde la Conferencia de Barcelona en 2002, El Fondo Global Contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria ha aprobado muchos proyectos que apuntan a aumentar la cobertura en tratamientos y se gestó la iniciativa por parte de la OMS y ONUSIDA denominada 3 x 5 (tres millones de personas recibiendo tratamiento para el 2005).
Mientras tanto, en este periodo 2002-2004, 6 millones de personas han muerto y 10 millones más se han infectado.
En Tailandia se hizo patente que habían pasado 20 años de promesas y la epidemia continua avanzando en el mundo, especialmente afectando a los pobres y las poblaciones vulnerables, únicamente una de cada 5 personas en el mundo tiene acceso a la prevención en el tema del vih y al final del 2003 sólo el 7% de los 6 millones de personas que requieren tratamiento en los países en desarrollo lo estaban recibiendo.
Durante la Conferencia y en el tema de prevención las presentaciones se enfocaron preferentemente en la necesidad de trabajar con las poblaciones más vulnerables, especialmente con jóvenes y mujeres entre los cuáles la epidemia sigue creciendo de forma alarmante.
Las mujeres viven en el riesgo. Bangkok de nuevo se enfatiza en acciones que propendan por el mejoramiento de su entorno social y económico, reducir la violencia de la cual son victimas, aumentar la educación, proteger sus derechos y asegurar la equidad en los servicios de atención, tratamiento y prevención.
Finalmente se clausuró la XV Conferencia Internacional de Sida con la presentación de algunas de las conclusiones y compromisos adquiridos durante la misma. En tratamientos se habló de las opciones de nuevos medicamentos que se encuentran en fase de experimentación y tienen otras formas y lugares de actuación. Por otra parte se destacaron las investigaciones en el conocimiento más cercano del VIH y de sus variaciones (cepas, recombinaciones, etc.) Se presentó como un camino de esperanza las investigaciones en el área de vacunas y de microbicidas.
A su vez, se criticó la estrategia del ABC (Abstinencia, fidelidad y uso del condón), porque se está reduciendo solamente al AB olvidando la C (condón).
Por último, se concluyó que no se debe hablar de prevención versus tratamiento y cuidado ( es decir que se excluyan entre si), sino de la importancia de hablar de prevención más tratamiento más cuidado, como una estrategia integral ya que todo es importante.
Y de nuevo se habló de los y las jóvenes, los pobres y las mujeres casadas como las poblaciones más vulnerables, destacando la mayor participación de los y las jóvenes en esta conferencia con relación a la de Barcelona, se solicitó que la próxima conferencia siendo congruente con el lema de “acceso para todos” reduzca los costos de la inscripción, que se hace inalcanzable precisamente para las poblaciones más vulnerables.
NUEVOS TRATAMIENTOS
Durante los últimos años de la década de los 90, se introdujeron en el tratamiento de la infección por el VIH los inhibidores de la proteasa y los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósidos.
Estos fármacos abrieron la puerta a lo que hoy en día se conoce como tratamiento antirretroviral de gran eficacia (TARGA). La generalización del TARGA tuvo como consecuencia un cambio de gran impacto en la epidemia del VIH con una disminución muy marcada de las infecciones oportunistas y de la mortalidad asociada al SIDA.
Estos tratamientos produjeron una euforia inicial y llegó a afirmarse que tras 3 años de TARGA podría erradicarse la infección. Sin embargo, este optimismo inicial dio paso a la actual situación, en la que sabemos que es prácticamente imposible erradicar la enfermedad, al menos con los fármacos actuales, y en la que el cumplimiento del TARGA, los efectos adversos que produce y la aparición de resistencias tienen una importancia crucial en el tratamiento de esta enfermedad. Estos hechos hacen que en la actualidad se siga investigando en nuevas formas de tratamiento de la infección por VIH, buscando nuevas dianas, fármacos más fáciles y sencillos de tomar y planteando nuevas estrategias terapéuticas.
La inmunoterapia consiste en una nueva estrategia terapéutica planteada como alternativa y/o complemento al TARGA. Básicamente la idea de la inmunoterapia estriba en potenciar el sistema inmune para que se defiende mejor del daño producido por el virus.
Aunque ha habido múltiples aproximaciones al tratamiento inmunológico de la infección por VIH en la actualidad podrían resumirse en tres grandes apartados:
Tratamiento con citoquinas: las citoquinas son proteínas producidas por las propias células del sistema inmunológico que se encargan de mandar información a otras células del sistema inmunológico para que estas realicen determinadas funciones.
Las citoquinas más investigadas en el tratamiento de la infección por VIH son: interferón, GM-CSF y la interleuquina-2.
El interferón es una sustancia producida por los leucocitos, especialmente cuando están infectados por virus. Entre sus acciones se encuentra el aumentar la presentación de antígenos de unas células a otras favoreciendo la respuesta inmunológica, inducir la producción de linfocitos de tipo memoria, favorecer la activación linfocitaria y disminuir la replicación vírica.
Inmunizaciones terapéuticas: las inmunizaciones terapéuticas persiguen inducir respuestas inmunes específicas frente al VIH en pacientes que ya están infectados por el virus. La hipótesis es que sea el propio sistema inmune el que termine controlando la infección y el paciente precise menos tratamiento retroviral. Se han ensayado tres tipos distintos de inmunizaciones terapéuticas en la infección por VIH: proteínas recombinantes, viriones inactivados y virus recombinantes.
Interrupciones estructuradas del tratamiento: Uno de los problemas que tiene el TARGA es que cuando inhibe completamente la replicación vírica, hace desaparecer el virus circulante y deja de existir un estímulo inmunológico. De esta forma las pocas respuestas específicas frente a VIH que pudieran existir antes del tratamiento terminan por desaparecer completamente. Para soslayar este problema se ha pensado que si se suspende el tratamiento durante periodos muy breves y se permite la replicación del VIH durante un corto espacio de tiempo, se podrían generar de nuevo respuestas inmunes específicas frente al virus. Si estas interrupciones se repitieran durante varios ciclos, se podría llegar a generar una respuesta inmune que pudiera llegar a controlar la replicación del VIH si se suspende el tratamiento definitivamente.
Hay varios estudios que han demostrado que cuando se realizan estas interrupciones se generan respuestas inmunológicas específicas frente al VIH e incluso, en algunos casos, se consigue que con cada interrupción que se haga se produzca una menor replicación vírica, llegando a alcanzar la carga viral cada vez cifras más bajas. Sin embargo, cuando al final del estudio los pacientes suspenden el tratamiento definitivamente en la mayoría de las ocasiones los enfermos tienen que reintroducirlo rápidamente debido a caída de los linfocitos CD4 o a elevaciones muy importantes de la carga vírica, perdiéndose las respuestas inmunológicas generadas. Por este motivo, este tipo de estrategia terapéutica esta abandonándose, aunque no se ha desechado totalmente.
Algunos datos preliminares sugieren que si éstas interrupciones se uniesen a alguno de los tipos de inmunización terapéutica previamente comentados, se podría llegar a conseguir un retraso significativo en la necesidad de reintroducción del tratamiento.