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7
feb
2003

Sobre el porqué las enfermeras extranjeras tienen la salud de la nación en sus manos

Jeremy Laurance

"THE INDEPENDENT"

Jeremy Laurance, "Health Editor" (Redactor de la Sección de Salud)
26 Noviembre 2002

Los organismos del Sistema Sanitario están reclutando un número creciente de extranjeros a fin de paliar la escasez de personal mientras los trabajadores autóctonos de los hospitales emigran.


Son de todos los colores, provienen de educaciones dispares y de todos los rincones del planeta. Algunos vienen por amor, algunos por dinero, otros buscan una vida mejor, pero todos están aquí por el mismo motivo: mantener nuestros hospitales, consultorios y residencias en funcionamiento.

El "National Health Service" ("NHS" - El Servicio de Salud Pública) depende de estas enfermeras extranjeras y, aunque no se den cuenta, tienen entre sus manos el futuro del "Labour Government" (Gobierno Laborista) y del Primer Ministro.

Tony Blair se ha jugado su futuro político apostando por la supervivencia del "NHS". Ha invertido grandes cantidades de dinero para mantenerlo y mejorarlo; cantidades tan grandes que ya están cerca del límite de lo que se puede gastar. Su mayor problema para cumplir las promesas de reducción de las listas de espera, incremento del número de pacientes tratados y mejora de la calidad de la atención médica ya no es cuestión de dinero, sino de personal.

El "NHS" no tiene suficientes manos como para proporcionar los cuidados que la nación necesita. Hay muy pocas enfermeras nativas dispuestas a hacerlo, por lo que los hospitales están acudiendo al extranjero para encontrar personal.

En el "Manchester Royal Infirmary" (Real Hospital de Manchester) han reclutado más de 250 enfermeras de la India durante los últimos dos años, poniendo anuncios en los periódicos locales, contratando a agencias de colocación y realizando las entrevistas por videoconferencia. Jinto Joseph, de Bangalore, llegó hace 18 meses con 20 de sus compatriotas y ahora está trabajando en una sala de ortopedia en Manchester. "Conseguí el permiso de trabajo y organizaron el viaje en cuatro semanas. Todo fue muy rápido. Aquí todo es muy diferente.", dijo.
Estas 250 enfermeras de la India suponen la diferencia entre el triunfo y el desastre para el hospital. Sin ellas casi 20 salas tendrían que cerrar, según la enfermera jefe, Cheryl Shuttleworth.

"Prevemos que habrán unas 4.000 plazas de enfermería vacantes en la zona de Greater Manchester en el año 2005 si no hacemos nada para impulsar nuevos reclutamientos. Es un número enorme. Nuestra propia institución está creciendo muchísimo y los servicios están siendo ampliados, pero la plantilla disponible se ha reducido. Existe una tremenda competencia para conseguir personal."

Una de cada diez enfermeras en plantilla proviene de la India. El hospital escogió la India porque, según Sra. Shuttleworth, tiene excedente de enfermeras que, además, también tienen una buena formación y ética en el trabajo. "Son concienzudas y atentas. Su nivel de inglés es bueno y están muy cualificadas. Sólo queremos formarlas para que tengan un poco más de autoafirmación.", dijo.

Además de la India, otra docena de países proveen de personal al hospital, incluyendo las Filipinas, Australia, España, Ghana, Alemania, Islandia y Yemen. El hospital organiza un curso de adaptación – que ha recibido un premio de formación- para ayudar a los enfermeros y enfermeras a adaptarse para estar a la altura del nivel exigido en Gran Bretaña. Apenas ha habido racismo, sólo pequeñas dificultades de comunicación y algún problema menor debido a las diferentes expectativas culturales. Hay quien se ha quejado de la falta de respeto mostrado por los pacientes al pedir una segunda opinión, pero, según Srta. Shuttleworth, es sólo cuestión de acostumbrarse al menor nivel de deferencia de los pacientes hacia los profesionales en Gran Bretaña. En términos generales el programa de reclutamiento internacional ha sido un "gran éxito".

Hay una escasez global de enfermeras y un mercado global que los gobiernos, las agencias comerciales y los emprendedores están aprendiendo a explotar. Los países en vías de desarrollo están descubriendo un artículo de exportación muy valioso: el personal médico cualificado. Las Filipinas son la fábrica de enfermeros y enfermeras más productiva, con miles de enfermeras jóvenes preparadas para satisfacer la demanda floreciente en el mundo desarrollado.

Las enfermeras filipinas regularmente envían remesas de dinero para mantener a sus familias en sus países de origen, al igual que el personal técnico y otros profesionales cualificados. A fuerza de ganar las apreciadas divisas extranjeras, se han convertido en el motor imprescindible para mantener la economía de la patria en funcionamiento.

El año pasado unas 7.235 enfermeras viajaron desde las Filipinas hasta el Reino Unido alcanzando un total de más de 11.000 en tres años. Entre 1998-99 sólo 52 enfermeras filipinas llegaron a estas tierras.

En total, durante el año pasado, llegaron a Gran Bretaña 15.064 enfermeras procedentes de países no pertenecientes a la Unión Europea. Esta cifra representa un incremento del 400% en comparación con las cifras de 1998-99. Si a esto le sumamos 1.091 enfermeras procedentes de la UE, el total de enfermeras extranjeras admitidas alcanzó 16,000 el año pasado.

Todavía son una minúscula proporción de las 400.000 enfermeras que trabajan en el Reino Unido, pero son indispensables para mantener el Servicio de Salud Pública en funcionamiento. Beverley Malone, la secretaria general del "Royal College of Nursing" ("RCN" - Real Colegio de Enfermería), dijo: "Reclutar en el extranjero no es una medida a corto plazo, es una solución a largo plazo. Debemos trabajar con nuestras colegas extranjeras y acogerlas. Simplemente no hay suficientes enfermeras autóctonas.
El objetivo del gobierno de contratar 20.000 enfermeras adicionales antes del año 2005, fijado en el plan del "NHS" que se publicó en julio de 2000, ya se ha alcanzado, lo que supone un adelanto de más de dos años sobre la fecha prevista, y todo gracias al reclutamiento en el extranjero. Ahora los ministros han establecido un nuevo objetivo: reclutar 35.000 enfermeras adicionales para el 2008.

Pero el mercado global se endurece cuando otros países compiten en la lucha, cada vez más desesperada, por la mano de obra cualificada. Tom Sandford, director regional de Londres del "RCN", dijo: "Cada vez más y más la gente está pescando en el mismo río. Los EE.UU. reconocieron que necesitan reclutar un millón de enfermeras durante los próximos 10 años."
"Si vas a una feria de reclutamiento en las Filipinas, nueve de cada 10 salas de entrevista estarán ocupadas por los americanos y una por los británicos. Los americanos están ofreciendo $5.000 (£3.200 – unos 4.770 Euros) a cada enfermero o enfermera que lleve a un/una amigo/a a trabajar a los EE.UU., más otros $5,000 (unos 4.770 Euros) para el/la amigo/a. La reserva de enfermeras de la que dependemos completamente no va a estar allí en el futuro."
La escasez global plantea una cuestión ética. ¿Deberíamos estar sustrayendo las enfermeras de países que no pueden permitirse el lujo de perderlas? Hay quien acusa al "NHS" de estar desmantelando la red de personal médico cualificado, uno de los recursos más vitales de los países en vías de desarrollo.
El "RCN" apoya el reclutamiento en el extranjero, pero dice que se debe hacer de manera ética y que se debe proporcionar el apoyo adecuado a los enfermeros y enfermeras una vez que estén aquí.
Hace tres años, a petición de Nelson Mandela, los ministros británicos decretaron una directiva prohibiendo a todos los organismos del "NHS" el reclutamiento en países en vías de desarrollo, exceptuando los países conocidos por su exceso de oferta (incluyendo las Filipinas).
El absoluto fracaso de esta directiva fue revelado este mes al publicarse las cifras ofrecidas por el "Nursing and Midwifery Council" (Consejo del Oficio de Enfermera y de la Obstetricia) que muestran que se ha duplicado el reclutamiento en Sudáfrica durante el año pasado. Importamos 2.114 de sus enfermeras, más del triple que en el periodo 1998-99, cuando Sr. Mandela hizo su petición. Unas 1.500 más provenían de otros países africanos, incluyendo a Zambia, Malaui y Botsuana.
Los pobres buscan su fortuna donde pueden y pocos países se inclinan a restringir el flujo libre de trabajadores. Los organismos del "NHS" han podido escapar de la prohibición del Gobierno porque ésta no se aplica a las agencias de colocación que ahora están haciendo el trabajo sucio del "NHS".
Algunas enfermeras han informado de abusos por parte de las agencias de colocación que les han cobrado honorarios de más de £2.000 (unos 3.061 Euros) por traerlas a Gran Bretaña.
El Gobierno ha puesto en marcha una línea de atención telefónica internacional para las enfermeras extranjeras donde pueden comunicar problemas o buscar asistencia para evitar explotación.
Pero mientras el "NHS" capta enfermeras en el extranjero, el personal formado en Gran Bretaña emigra. Por cada dos enfermeras reclutadas en el extranjero, un/a nativo/a se va al extranjero. El año pasado 6.256 enfermeras británicas emigraron, una cifra récord en los últimos 10 años. Hubo una intensa campaña de reclutamiento desde América, que absorbió a 1.089 profesionales, más del doble que en el año anterior.
Una de ellos es Alison Webster, de Derby, que se encuentra de camino a Seattle -en la costa oeste- donde trabajará como enfermera especializada en VIH ganando el doble de lo que ganaría en Gran Bretaña.
Pero no es sólo cuestión de dinero, dice. "Cuando fui a los EE.UU. me hicieron sentir importante y apreciada. Cuando acudes a una entrevista para el "NHS" te preguntan '¿qué nos puedes aportar?'. En Seattle, por el contrario, te dicen '¿qué podemos ofrecerte para tentarte a venir?'."
Los enfermeros y enfermeras que hablan inglés están muy solicitados en todo el mundo. América, Australia, Nueva Zelanda, la República de Irlanda y Gran Bretaña intentan resolver sus problemas atrayendo personal cualificado del extranjero, incluso robándose los profesionales los unos a los otros, y también en los países en vías de desarrollo.
Los gobiernos, desesperados por solucionar la escasez de personal, están facilitando permisos de trabajo para las enfermeras por la vía rápida mientras que los empleadores patrocinan solicitudes de inmigración.
Ahora las enfermeras británicas pueden elegir donde trabajar y cada vez más son más conscientes de las ventajas de la movilidad internacional.
Las enfermeras están descubriendo que tienen poder económico, un descubrimiento que indudablemente incomodará cada vez más al "NHS" y, en última instancia, a Tony Blair.

CYNTHIA ANKRAH-BOI, ENFERMERA JEFE TITULADA, 39, DE ACCRA
Fue el amor lo que le trajo a Cynthia Ankrah-Boi, de 39 años, a Gran Bretaña. Conoció al que iba a ser su marido - un ingeniero que trabajaba en Inglaterra - mientras él estaba de viaje en Ghana. Siempre fueron amigos de la familia y cuando su relación floreció, ella aceptó dejar su trabajo en el hospital principal de Accra para trasladarse a Manchester.
Llegó hace tres años y, al principio, se quedó en casa para cuidar a su hijo recién nacido. Tras completar un curso de adaptación en el hospital, trabajó en la unidad de endoscopia durante el año pasado y, recientemente, ha sido ascendida a enfermera jefe titulada. Cynthia comentó: "En Ghana luchas cada día para conseguir el material y los recursos. Aquí todo está actualizado y disponible. Es muy fácil trabajar aquí."
Su salario actual de £16.000 (unos 25.500 Euros) es incomparable con el de £40 (unos 60 Euros) por mes que recibía en Ghana. Aunque admite que al principio tuvo que luchar para enfrentarse con su nuevo entorno, ahora tiene la intención de quedarse.
"A pesar de tener la calificación, la cultura era diferente. Tenía que acostumbrarme a los materiales y a la manera de comunicarse. Pero la gente fue absolutamente encantadora y no he tenido ningún problema con los pacientes."

JINTO JOSEPH ENFERMERO TITULADO, 26, DE BANGALORE
Hace 18 meses Jinto Joseph estaba trabajando en el hospital ortopédico Hosmat cuando vio un anuncio en el periódico ofreciéndole la posibilidad de trabajar en Gran Bretaña. Se puso en contacto con una agencia que actuaba en nombre del "Manchester Royal Infirmary" (Real Hospital de Manchester) en la India y se fue a Delhi para hacer una entrevista por videoconferencia con sus posibles empleadores. Unas semanas después estaba en pleno vuelo, junto con otras 20 personas más, de camino a su nuevo empleo en el hospital. "Sentimos algo de miedo, pero, en cuanto llegamos aquí, recibimos el apoyo del departamento de reclutamiento internacional del hospital. No hubo ningún problema, excepto un poco de nostalgia y al cabo de unas semanas ya me estaba convirtiendo en un auténtico inglés. La mayoría de nosotros está muy contento." El grupo realizó un curso de adaptación de unos seis meses, facilitado por el hospital, para asegurar que sus competencias estuvieran al día así como para ayudarles adaptarse a la manera británica de hacer las cosas.
Sr. Joseph, de 26 años, gana £16.000 (unos 24.500 Euros) al año que sumando las horas extras, suponen un total de unas £18.000 (unos 27.500 Euros) al año. Aunque el salario es mucho mejor que lo que ganaría en la India no se considera rico porque el coste de la vida es mucho más alto en Gran Bretaña.
"En la India la gente paga por la atención médica y es más exigente.", dice. "Aquí los pacientes son más considerados."

MONA FARRER ENFERMERA JEFE TITULADA, 33, DEL YEMEN
Mona Farrer es ambiciosa. Llegó aquí hace tres años con una licenciatura en enfermería del Yemen, su país de origen, y un diploma de Kuwait. Actualmente, esta cursando un master en Manchester y a continuación tiene la intención de hacer un doctorado. Le gustaría volver al Yemen algún día. Esta mujer, con carrera profesional, 33 años y soltera, es una rareza en su país de origen. Ella misma reconoce que, "No es muy común encontrar una persona como yo."
Es enfermera de grado E en una sala médica aguda en el "Manchester Royal Infirmary" (Real Hospital de Manchester). Gana £17.000 (unos 26.000 Euros) al año. Fue directora de enfermería en la unidad de maternidad en su último cargo en Kuwait. Allí su salario era "bastante elevado" aunque el coste de la vida también lo era. "Las enfermeras nunca tenemos buenos salarios. Y esto es cierto en todo el mundo a pesar del hecho de trabajar mucho," comenta.
El trabajo en Gran Bretaña le satisface pero está muy lejos de su familia, y como ella dice: "Les echo de menos -aunque aquí tengo muchos amigos maravillosos."
No quiere ser soltera para siempre y le gustaría crear una familia, pero, por el momento, su carrera tiene prioridad. "Quiero hacer algo para el Yemen. No tenemos un consejo [regulador] de enfermeras. La verdad es que me gustaría volver al Yemen con esta idea.", agregó.

ROSARIO FERNANDEZ ENFERMERA TITULADA, 25, DE BARCELONA
España tiene exceso de enfermeras. Rosario Fernández, de 25 años, de Barcelona, quería una carrera profesional que le ofreciera un amplio abanico de experiencias - y esto no iba a ser fácil de encontrar en su país. "Yo era una enfermera comunitaria y no me gustaron las condiciones laborales en España. Es difícil conseguir un buen empleo. Desde mi punto de vista me siento más realizada en Manchester.", comentó.
En un principio la Srta. Fernández vino para quedarse unos 18 meses, pero regresó a España por seis meses y ahora ha vuelto por segunda vez, hace tres semanas. "La primera vez vine porque es una experiencia interesante. Luego me di cuenta de que me gustaba más y al final me he quedado más tiempo de lo que pensaba.", añadió.
Tanto la vida social como el propio trabajo le han hecho quedarse. Manchester es una comunidad multicultural, un crisol de culturas de todo el mundo.
"Inglaterra no es sólo para los ingleses - hay gente de muchos países aquí. No es nada difícil cuando hay respeto mutuo. Es más divertido que problemático. Estoy bastante contenta aquí."
No vino por el sueldo. Los enfermeros y enfermeras están tan mal pagados en Gran Bretaña como en el resto del mundo, dice. Ella es una enfermera de grado D que trabaja en una sala quirúrgica con un salario de £16.000 (unos 24.500 Euros). Aunque sea un poco más que lo que ganaba en España, el coste de la vida es más alto en Gran Bretaña, por lo que gana más o menos lo mismo.
"No vendría aquí por dinero. Nunca he conocido una enfermera rica.", comentó la Srta. Fernández.